Tipos de préstamos, explicamos sus diferencias

Hay momentos en que por más de que tengamos un ahorro en nuestras cuentas, nos vemos frente a la necesidad de buscar un préstamo. Ya sea para evitar el gasto de nuestros ahorros destinados para un fin específico, o porque no es el monto que necesitamos. Puede que deseemos adquirir un bien, invertir en un proyecto personal o en conjunto, renovar nuestro hogar o irnos de vacaciones, un préstamo podría ser una solución para organizarnos de mejor manera y poder costear lo que necesitamos. En este artículos te explicamos los tipos de préstamos y sus principales diferencias.

Tipos de préstamos, explicamos sus diferencias

Un auxilio financiero

Dentro de las diversas maneras de acudir a una financiación para resolver alguna necesidad en nuestra vida financiar tenemos la posibilidad de acceder a los créditos y los préstamos. 

Ambos son métodos que nos permiten acceder a una ayuda financiera en cualquier momento de nuestra vida, somos asistidos por una entidad bancaria o una entidad financiera que elegimos según nuestras propias preferencias y beneficios.

Si bien el crédito y el préstamo son métodos diferentes para financiarnos, son parecidos ya que se realizan por medio un acuerdo entre una persona o una compañía que solicita o pide asistencia de una entidad bancaria o financiera.  

Cada entidad tiene diversos requisitos y posibilidades para el solicitante y de igual manera, tanto préstamo como el crédito tienen sus propias funciones y requisitos, y, además, se manejan de manera distinta. 

En medio de cualquier situación adversa en la que un préstamo podría ser una gran herramienta para solventar una emergencia o potencia nuestros proyectos, podemos acudir a distintas entidades financieras o bancarias. 

Estas nos pueden presentar una propuesta de diversos tipos de préstamo y podremos elegir con calma aquel que se ajuste de mejor manera a nuestras necesidades. 

Ahora, ¿cómo es eso de tipos de préstamos? 

Como ya sabemos, así como existen diversos tipos de créditos, con los préstamos también tenemos varias clases que se organizarán según su estructuración, funcionalidad. Por ende, antes de solicitar un préstamo, nuestro primer paso debe ser informarnos.

En primer lugar, hacer un recorrido entre las diversas entidades financieras o bancarias que tenemos a nuestro alcance, ver qué beneficios tenemos en cada una de ellas, qué requisitos nos piden. Como tener cuenta o no en esa entidad bancaria, por ejemplo.

Luego, detallar los tipos de préstamos que ofrecen, la cantidad de intereses, los requisitos específicos para aplicar a ellos, los plazos y demás detalles que serán las bases a nuestra planeación para pagar el préstamo por completo, sin afectar otras áreas de nuestra vida financiera. 

Una vez tengamos eso claro, podremos empezar por solicitar el préstamo y estar atentos para estar preparados para el momento que se nos entregue el monto, para proceder a pagarlo debidamente.

Clasificación de los préstamos

Dentro de la primera categorización de los préstamos, podemos considerar los plazos que se eligen para pagarlos. Esto funciona de manera similar a los créditos.

Existen préstamos a corto plazo que duran un año por mucho, de medio plazo que se tienen una duración superior a un año y menor a tres años, y, por último, préstamos a largo plazo que suelen durar más de tres años. 

Después, tenemos los tipos de créditos según su funcionalidad, es decir, el para qué estamos solicitando dicho préstamo, en qué lo vamos a invertir. Ya que según esto se ajustarán algunos de sus requisitos, plazos y el valor de cuotas e intereses. 

  • Préstamos para empresas: Estos préstamos están dirigidos específicamente a empresas o compañías, usualmente tienen la intención de ser parte de una inversión que planea la empresa que lo solicita.

    De igual manera, el destino del préstamo puede ser parte de una revitalización de la empresa, crecimiento de la misma, o destinado a un uso dentro de las distintas circunstancias específicas de la empresa.

    En la actualidad, tras distintas crisis económicas y periodos de incertidumbre, un préstamo podría ser un apoyo para dar una nueva base sólida a nuestras empresas.

  • Préstamos personales: Estos préstamos son aquellos que están dirigidos a personas que desean suplir alguna eventualidad específica, tal como un viaje, una remodelación o reforma en su hogar. También para adquirir algún bien como un auto, por ejemplo.

    En este caso se hace un contrato con la entidad financiera o bancaria, por un monto determinado, se organizan las cuotas y el plazo dentro del cual deberá ser pagado el monto.

    Como son préstamos para gastos específicos y personales, suele también evaluarse como un préstamo rápido, es decir, que se puede generar dentro de veinticuatro horas, y también se maneja dentro de un plazo corto.

  • Préstamos educativos: Como su nombre lo indica, estos préstamos están destinados para financiar procesos de educación para diversas personas. Es muy común que se use para el pago de maestrías o especializaciones.

    Dentro de estos, existen tipos de préstamos según los estudios a realizar, para completar una beca del estudiante, un posgrado o maestría, para matrículas, e incluso para estudios en el extranjero.
    Así que en este caso el estudiante deberá investigar a profundidad, qué préstamo es el que requiere, para que las cuotas y plazos se acomoden a sus planes.

  • Préstamos hipotecarios: Como ya sabemos, estos préstamos están específicamente destinados para la adquisición de algún bien inmueble. Sin embargo, no es solamente para adquisiciones, podemos incluir remodelaciones, o restauración a gran escala de lugares. Se recurre a este préstamo cuando las cantidades de dinero necesitada son mucho mayores a las que se dan en los préstamos personales.

    El trato entre la entidad bancaria o financiera y la persona que solicita el préstamo se verá sostenido por un inmueble del solicitante, y en caso de no poder pagar el préstamo como es debido, la garantía servirá para solventar el préstamo.

  • Préstamos de consumo: Estos préstamos se asemejan a los préstamos personales, pero suelen ser de montos de dinero ligeramente más altos. Es común ver que se piden para la compra de electrodomésticos, cubrir viajes o eventos grandes de la familia, entre otros casos. 

Elegir lo que realmente funcione para nuestro bolsillo

Ante todo, gasto que queramos realizar, es fundamental investigar con detalle nuestra propia situación económica, como también, los distintos contratos, acuerdos y nivel de intereses con diferentes entidades bancarias. 

Una buena investigación nos podrá llevar por el camino que debemos ir, sin afectar en ningún momento nuestra salud financiera. Antes bien, lo ideal es que se mantenga sana y que incluso, se fortalezca con el tiempo.

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